240 aficionados al mundo del vino competirán por 30.000 euros el próximo domingo 30 de marzo en la Casa Llotja de Mar de Barcelona
El año pasado fueron 5 días los que se necesitaron para llegar al cupo de las 120 parejas participantes, este año, tan sólo han sido necesarias 16 horas para agotar las plazas disponibles para el 7º Premio Vila Viniteca de Cata por Parejas que tendrá lugar el próximo 30 de Marzo en la Casa Llotja de Mar de Barcelona.
Ni siquiera el que la apertura de inscripciones se haya realizado en un día festivo y tan señalado como el día de Reyes ha sido un impedimento para que sumilleres, profesionales del sector vitivinícola y grandes aficionados al mundo del vino, se hayan inscrito como concursantes a este concurso en el que con tanta ilusión se embarcó Quim Vila hace ya siete años.
Un concurso que comenzaba con la idea de ser abierto a todo el mundo, en donde los profesionales y particulares aficionados al vino pudieran competir de igual a igual y en donde la gente se divirtiera, y por ello, una de las características, y donde está la esencia del concurso, es que los participantes se deben apuntar por parejas. Y, como nos decía Quim Vila, con un único fin: ¡el de pasárselo bomba!.
Creo que esta fórmula de concurso en la que la pareja puede hablar durante la cata, puede discutir las respuestas, lo convierte en un concurso bonito. Nos decía Quim Vila el año pasado en la presentación del 6º Premio Vila Viniteca Cata por Parejas
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La dinámica del concurso es muy sencilla, consta de una primera parte que es la fase clasificatoria donde las 120 parejas catan a ciegas 7 vinos (2 vinos blancos, 3 tintos y 2 vinos especiales –espumosos, jerez, oportos, vinos generosos y fortificados) de los cuales hay que acertar el país, zona de origen, Denominación de Origen, variedades de uva, añada, elaborador y marca.
Tras los 90 minutos de la fase clasificatoria, viene la Gran Final, a la que solamente llegan las 10 parejas con mejor puntuación, quienes deben catar a ciegas otros 7 vinos más.
Me puedo imaginar a los 240 concursantes inscritos, deseosos de conocer los 7, o en el mejor de los casos, los 14 vinos a catar a ciegas. Pues no es fácil descubrirlos, ya que ni siquiera Quim Vila lo sabe hasta poco tiempo antes del concurso. Y, además, los posibles vinos candidatos son guardados celosamente por personas de Vila Viniteca, firmando previamente una cláusula de confidencialidad.
De hecho, ni siquiera el jurado ni el propio presidente tienen conocimiento de los mismos hasta que se abre el sobre final y se dice públicamente la solución el día del concurso.
Ahora es turno de los participantes del Premio Vila Viniteca Cata por Parejas seguir entrenando, disfrutando juntos bebiendo vino para llegar al 30 de marzo con las naricillas bien afiladas 😉









El año pasado asistí como espectador, es un autentica locura, una buena idea muy bien ejecutada.