Situado en las colinas que rodean el pueblo de Sauternes, dentro de las 40 hectáreas de la denominación Sauternes-Barsac (a unos 40 kilómetros al sureste de Burdeos, sobre el río Garona y su afluente, el Ciron), se encuentra Château d’Arche. Su localización le concede el privilegio del desarrollo de la Botrytis Cinerea, hongo que en condiciones atmosféricas de períodos húmedos (nieblas matutinas) y a continuación periodos secos (tardes soleadas), provocan el desarrollo del micelio sobre la piel del grano. Así, en uvas infectadas por Botrytis, si están maduras, provocan una deshidratación (podredumbre noble) que conduce a un estado de pasificación parcial dando lugar a un vino Naturalmente Dulce (VND) cuyo contenido en azúcar tiene procedencia natural de la uva.
Los viñedos de Château d’Arche se encuentran en un Terroir único (70% grava, 20% arcilla y 10% de piedra caliza) confiriendo al vino unas cualidades gustativas específicas: fuerza por la grava, aroma por la arcilla y la delicadeza y elegancia por los limos).
Hoy Château d’Arche es actualidad, y es que este próximo mes de septiembre va a lanzar un nuevo vino (el cuarto en la escala encabezada por la ‘micro-cuvée’ de lujo Château d’Arche-Lafaurie), La Perle d’Arche, en clubes nocturnos de Burdeos y de Singapur. La Perle d’Arche estará embotellado en un botellín en forma de probeta de 100 ml, formato apto para servirlo y consumir en locales nocturnos, como es el caso de las discotecas. De esta forma, Château d’Arche se pone a la cabeza y toma la iniciativa en la nueva política de marketing de los bodegueros productores de Sauternes de ampliar su mercado queriendo llegar a la juventud.

Su director general, Jérôme Cosson, afirma: <<Muchos jóvenes no saben lo que es el sauternes, o piensan que es demasiado caro, pero cuando lo prueban ven que es muy agradable. Queremos trabajar con los locales nocturnos para que los clientes puedan elegir: vodka para el hombre, sauternes para la mujer. La idea es meter muchos botellines en un cubo de hielo grande sobre la barra>>.
Este botellín, con tapón de rosca, también puede llevarse en el equipaje de mano en un avión, y Cosson tiene la intención de crear una caja mezclada de cinco añadas diferentes para los turistas. La primera añada que se va a ofrecer en la nueva botella es la 2005. El producto está pensado sobre todo para los mercados asiático y australiano, pero Cosson también busca importadores en Gran Bretaña y Estados Unidos.








