La Unión Europea ha prohibido a partir de ayer 1 de junio la venta e importación de biberones con bisfenol A (BPA), un compuesto que se encuentra en los recipientes fabricados con plástico policarbonato y que se considera potencialmente nocivo para la salud si se ingiere.
El comisario de Sanidad, John Dalli, ha justificado la prohibición por la necesidad de «proteger mejor la salud de los ciudadanos de la UE y en particular la saludo de nuestros niños (…) dado que hay incertidumbres sobre el efecto de la exposición de los bebés al bisfenol A, la Comisión ha considerado necesario y apropiado actuar para proteger a la población más vulnerable «, declaró.
¿Qué es el bisfenol A?
El bisfenol A es una molécula orgánica que se usa en la fabricación de policarbonatos, que a su vez se utilizan para producir materiales plásticos, como biberones. Pequeñas cantidades de esta sustancia pueden pasar de un recipiente de plástico calentado a alta temperatura a los alimentos que contiene, por ejemplo leche.
Los menores de seis meses alimentados con fórmula infantil son los que se encuentran más expuestos a la sustancia ya que el BPA se acumula en el organismo de los bebes y no tienen la capacidad de liberarla.
En la Unión Europea la fabricación de biberones con bisfenol A lleva vigente desde el 1 de marzo de este año. Sin embargo en 2010, países como Francia y Dinamarca ya adoptaron medidas nacionales para restringir el uso de bisfenol A.
Un estrógeno con efecto acumulativo.
El problema del Bisfenol A radica en que si el biberón se calienta a altas temperaturas, pequeñas cantidades de Bisfenol A pueden pasar al alimento contenido. Una vez el tóxico ha migrado a la comida o bebida, el bebé lo consume y al no metabolizar el BPA el efecto en su cuerpo es acumulativo.
Al ser un producto químico que mimetiza la acción de los estrógenos, hormonas femeninas e interfiere en la acción del ciclo hormonal natural, puede llegar a provocar una serie de trastornos que van desde desajustes hormonales a problemas en el sistema nervioso.
Las investigaciones recientes han relacionado su consumo con mayor riesgo de problemas endocrinos y otras patologías como el cáncer de mama o la diabetes.
El BPA fue concebido en 1936 por investigadores ingleses que buscaban producir estrógenos artificiales para su uso en farmacia.
Bebé Due, un ejemplo de apuesta por el futuro
Una empresa que apostó por eliminarlo fue la empresa de puericultura Bebé Due apostó por eliminarlo de sus biberones hace más de 9 años. Cuando creó la línea Medic, en 2003, decidió eliminarlo de todos los artículos de alimentación.
Se convertía así en la primera empresa que eliminaba el tóxico de todos sus productos. Como cuenta el director de la compañía, Liberto Folch, “decidimos retirarlo porque aparecieron los primeros estudios que demostraban que el BPA tenía efectos negativos en el desarrollo del niño y en su sistema inmunológico”.
Bebé Due utiliza Poliestersulfona (PES) para fabricar las botellas de los biberones. El PES se caracteriza por tener un tono color miel. Además de no liberar BPA, es más resistente a los golpes y al desgaste por el uso y lavado.
Bebé Due no solo apostó por retirarlo de sus biberones, sino que las vajillas, tazas, termos y cubiertos también están libres de BPA.
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