Las especias de la India: ese oscuro objeto de deseo
Las especias han sido, desde la más remota Antigüedad, un bien muy preciado, como condimento y conservantes de las comidas; así como por sus propiedades medicinales. La India se convirtió, con el tiempo, en el mayor proveedor de las mismas y ello fue el origen de las rutas de las grandes caravanas que desde Oriente surtían a Occidente. Pero como es bien sabido, la conquista de Constantinopla por el Imperio Otomano, en 1.453, cerró esa vía comercial a Europa, obligándola a buscar nuevas rutas, esta vez marítimas: Portugal bordeando África, la línea directa, y España atravesando el Océano Atlántico, hasta que se le cruzó un nuevo continente, América. En definitiva, se iniciaba una nueva era, lo que se conoce como la Primera Globalización.

¿Y qué eran esas especias que todo el mundo ansiaba poseer?. Especias y hierbas como la pimienta negra, la canela, la cúrcuma y el cardamomo han sido utilizadas por los indios durante miles de años con fines culinarios y de salud. Las especias autóctonas de la India, como el cardamomo o la cúrcuma, entre otros, se cultivaban ya en el siglo VIII a. C., en los jardines de Babilonia
Por aquel entonces, las especias, como el clavo, el jengibre, la pimienta, la canela,…muy útiles para conservar los alimentos, además de dotarlos de sabor, eran signo de riqueza y prosperidad; así que todos los países competían por tener las mejores y más exquisitas especias (pimienta negra de Calcuta, canela de Ceylan, etc.).

Y los mercaderes estaban dispuestos a recorrer medio mundo, en viajes que duraban meses e incluso años, para traer las tan preciadas especias de las Indias. Dichos viajes eran peligrosos y muy caros, ya que había que tener barcos, organizar caravanas, pagar impuestos en las ciudades por las que se pasaba, etc. así que esto elevaba todavía más el precio de las especias. En realidad, aunque los viajes por mar abarataron en parte los precios, seguían siendo productos caros.
Naturalmente, no sólo Occidente se benefició de esas especias, sino que la gastronomía típica hindú las tiene como uno de sus principales aditamentos. Precisamente la cocina típica de la India se caracteriza por ser una explosión de sabores especiados y aromáticos, además de muy rica en cereales, legumbres, verduras y frutas.

En un país tan grande, en realidad, todo un subcontinente, no hay una cocina hindú, sino una enorme variedad, con grandes diferencias regionales. Por ejemplo, el norte destaca por platos como el Biryani, el Tandoori y el Naa; mientras que el sur ofrece Dosas y Sambar, y la base común incluye el Dal (lentejas), arroces, y acompañamientos como los Chutneys y el popular té Masala Chai.

En realidad, la cocina india es tan rica y variada que daría para un tratado culinario.y, si el estómago aguanta, en los innumerables puestos que pululan por doquier.






