Este licor, con muchos años de historia a sus espaldas, es sin más preámbulos la bebida por excelencia de la coctelería clásica. Se suele atribuir su creación a Hipócrates, por eso de que en los siglos XII y XIV existía el hipocrás, un vino blanco al que añadían azúcar y especias. ¡Pero no es así!

Lo único que se sabe con certeza es que el vermut actual deriva del creado en el área de Piamonte –Italia aún no existía como el estado que es- y que llegó a Cataluña a finales del siglo XIX. Una comunidad que se lleva los méritos como principal productora, pero que se la quita Madrid como principal consumidora del vermut.
Otro falso mito es que todos los vermuts se hacen con vino blanco, y no es así, ya que algunas ocasiones se elabora con vino tinto o rosado; al igual que no siempre se emplea ajenjo, sino también se intercala con estragón.
Un elemento característico, a la par que interesante en el vermut, es la adición de azúcar. Lo normal es que lleve un mínimo de 130 gramos por litro, aunque en ocasiones queda camuflado por el sabor amargo del ajenjo que predomina en los vermuts italianos, a pesar de que el azúcar puede subir hasta los 180-200 gramos por litro.
El periodista belga y especialista en esta bebida, François Monti, nos introdujo por primera vez en una auténtica degustación del vermut. El evento tuvo lugar en el VI Salón de Destilados Premium y el IV Salón del Cócktail, que organizó la Guía Peñín en el Edifico ABC Serrano.
“El vermut en España se sigue consumiendo solo, como antaño, mientras que los italianos lo beben sobre todo en combinados. En España también hay una fantástica variedad que otros países no tienen, con marcas que lo elaboran con 100% mistela, o con oloroso, o con Pedro Ximenez, utilizando un sistema de solera o de madre, crianzas en madera…», indica Monti.
Ahora también podemos disfrutar de un vermut a base de albariño. Tuvimos el placer de probar el vermut gallego St. Petroni en esta cata organizada exclusivamente para profesionales (sumilleres, bármanes, distribuidores y prensa).

Se trata de un vermut rojo de albariño sobre lías -restos de levaduras que enriquecen la crianza-, elaborado por la empresa Vermutería de Galicia, que inició la producción y comercialización en marzo de 2014. Su elaboración se centra exclusivamente en la uva procedente de las plantaciones del Pazo de Arretén, en Padrón, bodega con D.O. Rías Baixas, utilizando la fórmula tradicional que lo hace cien por cien natural.
Entre las 12 referencias de vermut procedentes de España, Italia y Francia que pudimos probar, destacan: el Vermut Gran Artesano de Destilerías Vidal y el Vermut Golfo de Cillar de los Silos, el más diferente de los todos los españoles y que tan solo lleva 8 meses en el mercado.
Se auguran buenos tiempos para la degustación del vermut, la bebida por excelencia de la coctelería clásica. Tampoco te pierdas nuestro siguiente post sobre los cócteles más chick, uno por cada mes.






